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La salud mental se ha convertido en una de las condiciones que afectan la productividad de tus colaboradores. Es innegable que, hasta hace muy poco, no se había considerado la importancia del cuidado del estado emocional de cada uno de los miembros de la organización.
Hoy me gustaría adentrarme en el tema de la procrastinación. De acuerdo con el concepto de Silvia Damiano en el libro Liderazgo Brain-Friendly: Los nueve hábitos de la mente eficaz, esta se refiere a “postergar o posponer actividades dificultosas para realizar lo que resulta más fácil y agradable”【1】.
Todos hemos vivido una situación similar: en ocasiones dejamos que la fecha límite de entrega de un proyecto nos alcance hasta hacerse inminente su presentación, y es entonces cuando tomamos acción. El resultado puede no ser el esperado, pero se establece la premisa de que quede en el término acordado.
¿Cuántas acciones como estas afectan la calidad y el resultado de los proyectos en una organización?
Podemos constatar que existe procrastinación en todos los niveles de una empresa y que sus costos a largo plazo son bastante altos.
Esta manera de actuar puede deberse a la falta de habilidades necesarias para enfrentar el presente y el futuro. Incluso, puede dar lugar a otras afectaciones emocionales, como ansiedad, depresión e incluso déficit de atención, tal como lo describe el Procrastination Research Group de la Universidad de Carleton, en Ottawa.
Existen diferentes tipos de procrastinadores:
- Procrastinadores eventuales: caen en el síndrome del estudiante, es decir, dejan las tareas hasta el último momento.
- Procrastinadores crónicos: postergan con demasiada frecuencia.
¿Cómo identificar a un procrastinador?
Algunas características son las siguientes:
- Creencias limitantes basadas en una baja autoestima.
- Perfeccionismo y miedo al fracaso, por lo que retrasan la acción ante el temor de fallar.
- Ansiedad y catastrofismo, escudándose en exceso de trabajo o en falsas prioridades.
- Rabia o impaciencia, con un diálogo interior negativo sobre sus capacidades o el trato que reciben de los demás.
- Necesidad de sentirse queridos, usando la postergación para hacerse notar.
- Sensación de saturación por exceso de agenda, indecisión, falta de prioridades o simplemente una cantidad de trabajo imposible de llevar a cabo【2】.
Cuando ejercemos procrastinación, nuestro cerebro se encuentra en una discrepancia para enfrentar el presente y el futuro. Podemos considerar que no pasa nada si no actuamos de manera consciente en nuestras actividades actuales; sin embargo, nos inquieta saber que el futuro es inminente y no tenemos forma de escapar de una cruda realidad. Esto puede llevarnos a pensamientos rumiantes con efectos posteriores más graves, como la depresión o la ansiedad, ahora reconocidos como enemigos silenciosos de nuestra paz mental.
Recomendaciones para combatir la procrastinación:
Es importante considerar estrategias organizacionales que beneficien a nuestros colaboradores y, por ende, a la productividad de nuestra empresa. Aquí algunas recomendaciones:
- Establece momentos diarios para organizar tus actividades.
- Organiza tus proyectos de manera que avances con pequeñas tareas que te den satisfacción, es decir, realiza «baby steps.»
- Define tiempos de entrega parciales para que tengas la satisfacción de ver tus progresos en plazos determinados.
- Busca inspiración en momentos de placer; tal vez encuentres soluciones al despejar tu mente.
- Aliméntate sanamente, hidrátate y realiza actividades que te ayuden a liberar el estrés y te motiven a sentir la felicidad de estar vivo.
- Duerme: tu cerebro necesita descansar para enfrentar los retos del día a día.
- Encuentra inspiración e influencia en tus actividades diarias y en otros miembros de la organización que puedan apoyarte como mentores.
- Desarrolla dentro de tus políticas internas apoyo terapéutico y programas de bienestar para los miembros de la organización.
- Implementa estrategias de motivación y reconocimiento interno.
La productividad de las organizaciones está ligada al placer de realizar un trabajo y a la felicidad en el desarrollo de las actividades de sus miembros. Esta es nuestra mejor oportunidad para abrir un espacio que impulse lo mejor de cada uno de nosotros.
CITAS:
1 , 2 Liderazgo Brain Friendly, los nueve hábitos de la mente eficaz, Silvia Damiano, Juan Carlos Cubeiro, Plataforma Empresas, ISBN: 978-84-18285-43-1, 2020.